Tenía en mente diferentes ideas para el siguiente post del blog, pero después de lo que me pasó ayer creo que merece la pena escribir sobre ello, antes de que se me olvide.
Ayer debería haber sido un día normal, con los nervios típicos previos a la realización de un examen importante, pero normal por lo demás. Pero al destino le gusta jugar a complicar las cosas un poquito. Mi examen era por la mañana, con lo que me tenía que ausentar del trabajo mínimo hora u hora y media, sólo hay dos mañanas a la semana que realmente tengo que trabajar, pues el fíjate por donde la fecha tuvo que caer en uno de esos días que tengo que estar con Felix, pero bueno, Julia me dio carta blanca, con lo que no tuve ningún problema.
Esa mañana, como pasa siempre que tienes algo importante, iba con la hora un poquito pegada al culo para coger el bus, en el camino lo saqué para mandarle un sms a una compañera rápidamente y de nuevo al bolsillo. Se me ocurrió la ''brillante'' idea de salir corriendo para la parada, porque no llegaba. Al llegar, y echarme la mano al bolsillo para llamar a otra compañero...tachán, el móvil no estaba, en algún punto del camino se me había caído. Adiós HTC Wirefire S...adiós wapp... Y no podía darme media vuelta a buscarlo porque tenía que irme al examen...''genial''
Total, que a la vuelta del College, busque por el camino y nada, e incluso le pregunté a unos trabajadores que había en un andamio y nada de nada. Al llegar a casa, y hablar con Alex, se le ocurrió la idea (porque a mi ni se me había pasado por la cabeza) de mirar en la aplicación Latitude donde estaba. Para sorpresa de los dos, estaba en la oficina de policía!!! Aun me cuesta creermelo. Además, que la oficina no es que estuviera cerca de donde lo perdí, quien fuera la persona que lo encontró, tuvo que ir expresamente a llevarlo allí.
Quien fuera la persona demostró su honestidad y buena educación. Por si no fuera suficiente, de camino a casa, con mi móvil ya recuperado, el mismo trabajador de la obra con el que había hablado me preguntó si lo había encontrado ya, y hasta me pidió disculpas por no poder ayudarme!!
Así que con mi HTC en casa solo queda recordar la moraleja: no corras con el móvil en el bolsillo...que potra tuve, I know. Un saludo y hasta la próxima!
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